La economía viva de la Bioregión Regenerativa de la cuenca del río Piscobamba
Por Walter Moora
Mi sueño, que comparto con un pequeño grupo en Vilcabamba, es crear una bioregión soberana. Tumianuma es un buen comienzo en esta dirección. Con el tiempo, podrán sumarse más y más comunidades que cultiven la mayor parte de sus propios alimentos. Eventualmente, la biorregión podrá alcanzar una autosuficiencia alimentaria casi total. Ese sería nuestro primer paso hacia la soberanía alimentaria.
Durante varios años, un pequeño grupo ha estado reuniéndose para diseñar el proyecto. El plan incluiría emprendimientos a pequeña escala, agricultura orgánica, y una gestión integral del agua que priorice su retención en el territorio. Socialmente, contemplamos apoyo para las personas mayores y quienes más lo necesiten, así como una educación de calidad y actividades significativas para niños y jóvenes.
Para sostener todo esto, necesitaremos una nueva plataforma económica que mantenga el dinero dentro de la comunidad. Ya contamos con una moneda digital local que forma parte de Local Scale (https://localscale.org).
LocalScale es una organización de beneficio público que se enfoca en el desarrollo de economías locales resilientes y sostenibles mediante el uso de la tecnología. Sin embargo, aún no la hemos lanzado, ya que sentimos que primero debemos crear el entorno comunitario adecuado que la respalde.
Personalmente —y estoy seguro de que muchos estarán de acuerdo—, la consciencia de la humanidad ha cambiado tanto que ya no necesitamos que gobiernos centralizados nos digan cómo vivir nuestras vidas. Por eso el concepto de biorregión está ganando fuerza. Observamos cómo todo a nuestro alrededor se desmorona. Nuestra pequeña biorregión, llamada cuenca del río Piscobamba, es ideal para crear una “isla de luz”. Nuestro sueño es que surjan muchas islas de luz en todo el mundo, cada una diseñada y adaptada a su propio entorno geográfico.


Vision
Que las comunidades de la cuenca del río Piscobamba alcancen la autosuficiencia, con una presencia humana integrada en armonía y respeto con la Naturaleza, conservando la biodiversidad y fomentando una dinámica social y económica sostenible basada en la abundancia y la cooperación. Buscamos convertirnos en un modelo replicable para iniciativas similares en la región.
Desarrollar, financiar e implementar sistemas regenerativos y autosuficientes, con el fin de abordar desafíos ambientales y sociales urgentes: conservación del ciclo del agua, transición hacia energías renovables, salud, construcción natural, soberanía alimentaria regenerativa, educación, economía local, revitalización del conocimiento ancestral y conservación ambiental.
Mision
Los cuatro pilares de la Regeneración
Inspirados en el trabajo pionero de Joe Brewer y la Fundación Barichará Regenerativa en Colombia, queremos articular los proyectos actuales y futuros alrededor de cuatro pilares interconectados:
1. Educación regenerativa
Empoderar a las nuevas generaciones mediante un aprendizaje accesible e integrador.
Educación integral de bajo costo para niñas y niños locales: Un programa comunitario que ofrece una formación holística, integrando alfabetización ecológica, patrimonio cultural, habilidades prácticas e inteligencia emocional.
Investigación y comunicación sobre restauración de ecosistemas sistémicos y salud natural, en cooperación con instituciones académicas.
2. Economía regenerativa
Construir una economía circular, resiliente y arraigada en la comunidad.
Moneda social: Una moneda complementaria local diseñada para mantener el intercambio económico dentro de la bioregión, fortaleciendo la resiliencia comunitaria y reduciendo la dependencia de mercados externos.
Huertos comunitarios: Espacios agroecológicos en Vilcabamba y Tumianuma, equipados con cosecha de agua, invernaderos e infraestructura regenerativa para fortalecer la soberanía alimentaria y la integración comunitaria.
Suelos vivos para la agricultura: Un programa de alta tecnología para la remediación de suelos degradados mediante insumos biológicos, permitiendo a los agricultores transitar del uso de agroquímicos a prácticas regenerativas como la permacultura y la agroecología andina.
Emprendimiento local, creación de productos con valor agregado y cocina comunitaria: Formación y microcréditos para que los habitantes locales desarrollen pequeños negocios que transformen productos agrícolas en bienes comercializables.
Microcentrales hidroeléctricas para soberanía energética: Sistemas hidroeléctricos de pequeña escala instalados en quebradas locales para proveer energía limpia, confiable y autónoma a hogares e infraestructuras comunitarias, reduciendo la dependencia de la red nacional.
Proyecto comunitario de turismo: Un modelo de turismo de base comunitaria en el que familias locales reciben visitantes en sus hogares y jóvenes sirven como guías culturales y ecológicos, generando ingresos mientras comparten su herencia y valores auténticos.
3. Regeneración de ecosistemas naturales
Restaurar la integridad ecológica y cerrar los ciclos de recursos.
Restauración del ciclo corto del agua mediante permacultura:
Implementar pequeñas obras de tierra para reactivar los ciclos hidrológicos locales, aumentando la humedad, la recarga de acuíferos y la resiliencia climática.Sistemas de conservación y almacenamiento de agua: Captar y almacenar agua de lluvia en estanques, embalses y canales de infiltración durante la temporada lluviosa, garantizando acceso al agua todo el año para comunidades y ecosistemas.
Tratamiento de aguas residuales con microorganismos: Sistemas biológicos de bajo costo que depuran aguas grises y negras mediante procesos microbianos naturales antes de devolverlas de forma segura al paisaje.
Programas de reforestación: Restaurar la cobertura forestal nativa mediante la siembra comunitaria de especies autóctonas, mejorando la biodiversidad, la estabilidad del suelo y la salud de las cuencas.
Programa integrado de reciclaje: Fomentar iniciativas que organicen la recolección, clasificación y valorización de residuos reciclables, generando empleo local, cerrando ciclos de materiales y reduciendo la contaminación en el valle.
4. Regeneración cultural y sanación territorial
Nutrir el bienestar integral, la identidad cultural y la continuidad intergeneracional.
Centro integrador de salud mental y física: Atención preventiva y no comercial de bajo costo que combina medicina ancestral andina con prácticas holísticas de bienestar, empoderando a las personas a tomar el control de su salud.
Talleres de nutrición y cocina: Recuperar el uso de ingredientes locales diversos, métodos tradicionales de conservación y técnicas saludables de cocina para fortalecer la cultura alimentaria y la producción agroecológica.
Terapia artística para niños y jóvenes: Espacios creativos donde los jóvenes exploren la expresión emocional, su identidad y su conexión con el mundo a través de la pintura, la música, la narración y el movimiento.
Banco de semillas agroecológicas: Preservar y distribuir semillas nativas y criollas adaptadas a la región, protegiendo la agrobiodiversidad y apoyando la soberanía alimentaria en todo Ecuador.
Recuperación de métodos ancestrales de construcción: Revivir y adaptar técnicas tradicionales —como quincha, adobe y mampostería en piedra— utilizando materiales locales combinados con tecnologías de bajo impacto para crear viviendas resilientes, no tóxicas y culturalmente significativas.
Galería comunitaria de arte / Centro cultural: Un espacio físico y simbólico para exhibir arte local, realizar presentaciones, celebrar festividades y transmitir la memoria cultural entre generaciones.
Red de internet autónoma: Construir una infraestructura digital comunitaria que garantice resiliencia comunicativa, soberanía de datos y acceso al conocimiento, libre del control corporativo o estatal.
Red de agricultura apoyada por la comunidad (CSA): Una red bioregional que conecta agricultores locales con miembros de la comunidad mediante suscripciones estacionales. Este modelo asegura ingresos justos para los productores, fortalece la soberanía alimentaria y reconstruye la relación sagrada entre las personas y la tierra mediante la corresponsabilidad en los riesgos y cosechas.








El Centro de saberes Bioregional:
la piedra angular
Siguiendo la visión formulada por Dana Meadows (1983) y ampliada por Joe Brewer, nuestro Centro de saberes bioregional servirá como el corazón vivo de la bioregión. Está concebido como un organismo dinámico y en evolución que alberga la inteligencia colectiva del territorio. Sus funciones esenciales incluyen:
Integración del conocimiento
La función central del Centro es ser un archivo vivo de la sabiduría ancestral, la investigación científica, el activismo histórico y las tecnologías probadas en el contexto local —ya sea que estén en uso actualmente, hayan sido abandonadas en el pasado o estén siendo redescubiertas. Esta biblioteca viva se convierte en el punto de referencia para toda acción regenerativa en la bioregión, asegurando que los esfuerzos estén arraigados tanto en el tiempo profundo como en la innovación presente.
La idea es entrenar un agente de inteligencia artificial con la memoria colectiva de la bioregión, para que toda esa información esté inmediatamente accesible a líderes de proyectos o a cualquier persona que inicie iniciativas bajo el paraguas bioregional.




Catalizador de fondos
Organizar un sistema continuo de “Flow Funding” (financiamiento en flujo) dentro de la bioregión, garantizando que los fondos recibidos se distribuyan de forma transparente, alineada con la misión, y que lleguen a personas responsables, comprometidas y arraigadas en la comunidad.Actualmente, la mayor parte del financiamiento global para causas sociales y ambientales pasa por grandes ONG que consumen la mayoría de los recursos en costos administrativos, dejando solo una mínima parte para actores de base. Nosotros proponemos un modelo donde el 90 % de los fondos va directamente a los líderes de proyectos en terreno, mientras que el 10 % apoya la coordinación, monitoreo y operación del Centro de saberes.
Gobernanza en confianza
En lugar de depender de estructuras legales complejas para acceder a financiamiento, el Centro construye confianza a través de relaciones personales, historia compartida e integridad demostrada dentro de una comunidad pequeña e interconectada. Esto reduce la burocracia y permite que los líderes de proyectos enfoquen su energía en la implementación, no en trámites administrativos.
Coordinación colaborativa
El Centro sirve como un foro regular donde todos los equipos de proyectos se reúnen para alinear estrategias, compartir desafíos, co-diseñar soluciones y responder colectivamente a amenazas u oportunidades externas. Este diálogo continuo fomenta la sinergia, evita duplicaciones, fortalece la resiliencia colectiva y da lugar a un cuerpo sistémico multidisciplinario capaz de desarrollar soluciones duraderas a todo tipo de problemas.


Red planetaria
El Centro también se conecta con otras iniciativas bioregionales en todo el mundo —aquellas más avanzadas en su camino y aquellas que apenas comienzan—. Estas relaciones permiten aprendizaje mutuo, herramientas compartidas y solidaridad translocal, contribuyendo a una red planetaria en crecimiento de regeneración arraigada en el lugar.
Escribenos con preguntas y comentarios.
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